LEYENDA DEL EKEKO: BENDICIÓN TRAS UN PESAR

Querido lector, hoy te comparto un poco sobre el origen se aquel ser cuyo nombre es el EKEKO de buena fortuna.
En la época colonial ya hacia en el alto Perú, ahora La Paz Bolivia, dos diferencias sociales que eran remarcadas con gran contundencia.  Aquellos llamados españoles y los criollos que pertenecían a la clase social de alto poder, y por otro lado los llamados mestizos e indígenas que eran de la clase social baja y sin poder, vivían en casas construidas de adobe y sufrían de pobreza económica y espiritual.
ISIDRO CHOQUEHUANCA
Pero en este desafortunado entorno ya hacia un joven mestizo que poseía una cualidad que para esa época era muy peligrosa, y esa era la esperanza, el joven llamado Isidro Choquehuanca tenía un lindo romance con aquella cholita Criolla de la que no podía enamorarse por su posición.  
LA GUERRA 
Vivían amándose en completo secreto para que no pudieran separar dicho romance que guardaban con recelo, desafortunadamente no duraría mucho. La madre de Paulina se entero de la pareja y dispuesta a hacer su vida imposible planeaba algún infortunio. Una guerra cruel y sangrienta entre patriotas y creyentes se levantaba, a ella harían frente los de bajo poder social, Isidro fue convocado para hacer frente a un acontecimiento importante.
EL EKEKO
Con un profundo dolor se despidió de su amada prometiendo volver, en medio de la tristeza y crueldad el joven tallo una figura robusta y pequeña a la cual se apegaría y lo vestiría con lo que tuviese a la mano. Aquel muñeco de madera y sonriente, cubierto con ropaje echo por el muchacho pronto se convertiría en su fe, ya que junto a el la suerte sonreía.
En el pueblo Paulina recibía pequeños regalos y según ella señales de Isidro, probando que volvería. Después de un tiempo Isidro y Paulina se reencontraron y compartieron las experiencias separadas uno del otro, la noticia del muñeco se expandió y en poco tiempo se convirtió en un símbolo de abundancia y buena suerte. Isidro fue victima de un atropello con la afirmación de ser un brujo, y dar falsas esperanzas a un pueblo que no debía tenerlas.
PRONUNCIAMIENTO DE LA FIESTA ALASITAS
Paulina se alzo e hizo que el jefe español la escuchara pronunciando así que, gracias a ese muñeco tuvieron la dicha de no pasar hambre cuando la guerra.
De este modo se aprobó la fiesta en honor a dicho muñeco llamado años después el EKEKO, desde entonces rinde la fiesta de alasitas en su honor y las personas obtienen buena fortuna.
Pero…
Ese será un próximo relato para mi querido lector.